Vitrina clásica de cerezo con puerta de vidrio – Arte Piombini
Un equilibrio perfecto entre tradición e innovación, la Vitrina clásica de cerezo se distingue por su elegancia refinada. Las líneas sobrias y los acabados valiosos crean una armonía visual, mientras que el contraste entre la cálida madera de cerezo y la transparencia del vidrio aporta ligereza y resistencia, haciendo de esta pieza algo único en su género.
Realizada a mano por expertos artesanos italianos, cada detalle está cuidado con maestría, creando un objeto que no es solo un mueble, sino un marco para tus recuerdos más preciados. La vitrina ofrece un espacio perfecto para exponer objetos y colecciones, aportando a cualquier ambiente un toque de clase y belleza atemporal.
Las proporciones equilibradas y el diseño elegante la hacen adecuada para cualquier tipo de ambiente, satisfaciendo los gustos más sofisticados y las necesidades funcionales. La continua alternancia de detalles minuciosos y una personalidad refinada convierte esta vitrina en un objeto que transmite una sensación de magia y serenidad, creando una atmósfera única.
Detalles del producto
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Diseño elegante y refinado: líneas suaves y sobrias, típicas de un estilo atemporal.
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Materiales de alta calidad: estructura en madera maciza de cerezo, con marcos, fajas y bastidores en madera maciza.
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Puerta de vidrio: apertura a la derecha o a la izquierda, con dos laterales de vidrio y 4 estantes (3 estantes móviles de vidrio y 1 fijo de madera).
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Trabajo artesanal: todos los acabados están realizados a mano por expertos artesanos italianos.
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Materiales y mecanismos: la estructura del cajón es de contrachapado, el frente en listonado chapado en madera de cerezo. Los mecanismos y las bisagras son de latón o aleación de zamak, garantizando resistencia y durabilidad.
Acabado lacado y artesanal único
Un toque distintivo de la colección Arte Piombini es el acabado lacado, realizado con gran maestría artesanal. Este acabado se caracteriza por un contraste fascinante entre el exterior y el interior del mueble. El exterior se laca en los colores de serie más refinados – Blanco, Mantequilla, Topo y Negro – con un delicado proceso de patinado y envejecido, que otorga al mueble un aspecto sofisticado y atemporal. Cada arista y borde se desgasta delicadamente con un trabajo artesanal que hace que cada pieza sea única, otorgando al mueble una belleza natural que destaca por su imperfección perfecta.
Los interiores, en contraste con el exterior lacado, se realizan en acabado madera, como dicta la tradición, para un efecto cálido y auténtico que remite a los métodos de trabajo más antiguos. Este contraste entre el exterior lacado y el interior de madera realza la belleza del material y enriquece la experiencia visual y táctil, otorgando al mueble un alma que hunde sus raíces en la tradición, aunque con un diseño refinado y moderno.